visita sitges

Sitges es conocida por ser un punto de encuentro de artistas y turistas atraídos por la gran cantidad de oportunidades y actividades que ofrece el municipio y, sobre todo por el astro rey, que ofrece a sus visitantes nada más y nada menos que casi 300 días de sol al año con unas temperaturas idílicas.

A día de hoy, Sitges es considerada la localidad más abierta mentalmente al mundo (título que comparte con San Francisco en EEUU) ya que en ella conviven más de 70 nacionalidades debido en gran parte a la gran afluencia de turistas llegados de todo el mundo y por su más que conocida fama de ser un lugar ideal para el colectivo homosexual.

A nivel cultural su legado es más que importante. Ha sabido conservar sus zonas medievales así como una parte del antiguo pueblo de pescadores que fue, ofreciendo a los turistas y lugareños una riqueza arquitectónica sin parangón.

Si hablamos del futuro, a Sitges le espera uno prometedor sin duda. Con un turismo y población que no paran de crecer año tras año, y con una constante innovación e inversión en infraestructuras y seguridad, hacen de la ciudad un lugar ideal para vivir, pasar sus vacaciones o hacer negocios. Y como muestra un botón: Sitges posee, según el prestigioso rotativo The New York Times, la mejor playa urbana de Europa. ¿Necesitas más para decidirte? Creemos que no pero por si acaso visita el resto de secciones, estamos seguros de que no tardarás en decidirte!

playas de sitges

La localidad de Sitges posee un total de 17 fantásticas playas de una espectacular belleza y con una calidad de baño y finísima arena dorada que se han ganado el distintivo de calidad ISO 14001 el cual premia a aquellas playas con una calidad de agua, arena, servicios de limpieza, ayuda para personas discapacitadas, salvamento y socorrismo excelentes. De hecho, alguna de sus playas no tienen nada que envidiar al mismísimo Caribe, donde el contacto con la naturaleza es constante. Sitges nos ofrece una gran variedad de tipos y ambientes de playas: desde una playa relativamente grande y familiar como es Bassa Rodona hasta la pequeña y tranquila cala naturista de Desenrocada. Fruto de esta calidad, la playa de Sant Sebastia fue nombrada "mejor playa de Europa" por el prestigioso periódico The New York Times

Su paseo marítimo nos permite recorrer un total de 11 playas situadas en la zona centro (podemos encontrar 2 más en el área de Poniente y 4 en la zona de Levante) mientras disfrutamos del casco histórico y de su ambiente siempre alegre y festivo.

Durante la época veraniega, se realizan actividades en las playas para todo tipo de públicos: clases de socorrismo, aquagym, GAP, Tai-txi y aerobic entre otros. En caso de querer asistir se recomienda visitar la web del ayuntamiento (http://www.sitges.cat) para conocer el lugar y los horarios.

El servicio de salvamento y socorrismo SALCAT tiene a disposición un servicio totalmente gratuito de silla de baño que permite a los usuarios con alguna discapacidad poder entrar al mar con toda seguridad.

actividades y gastronomía

Conocida por su amplísima y cuidad oferta de ocio para todos los públicos y tipos de turismo, Sitges tiene todo aquello que buscas: relax, playa, montaña, sol, fiesta, deporte, festivales de música y cine… algo que la convierte en un destino inmejorable de la costa mediterránea para el turismo internacional.

La oferta de actividades deportivas de mar o montaña son casi infinitas. La gran cantidad de clubes naúticos existentes así como las alrededor de 30 empresas dedicadas íntegramente a este tipo de actividades suponen una oferta muy atractiva y variada para disfrutar de nuestros deportes favoritos. Cursos y salidas con todo tipo de vela, kayak, surf, charters náuticos, motos de agua, windsurf, esquí acuático, natación, además de la celebración de numerosas regatas, alguna de proyección internacional. No podemos olvidarnos del golf, ya que existe un campo de golf de competición con 18 hoyos y campo de prácticas. Por último, el Macizo del Garraf proporciona la posibilidad de hacer excursiones a pie, en mountain bike, motocicleta o a caballo, y practicar espeleología o escalada. Además Sitges es conocida por ser la sede de importantes acontecimientos deportivos: la Media Maratón, el Campeonato de España de Voley Playa, el Torneo Rugby Playa, el Campeonato de España de Enduro, el Mundialito de Veteranos de Fútbol, etc.

Sitges ofrece una variedad increíble de actividades de ocio y excitantes noches entorno a sus numerosos bares, pubs y discotecas (la popluar calle Carrer del Pecat es un muy buen ejemplo). La animación de las calles de Sitges no cesa ni durante el día, ni por la noche. Todo el pueblo es un gran centro de compras, bares y restaurantes que reúnen a miles de personas durante todo el año. Durante el año se organizan, junto con las fiestas tradicionales que se celebran en esta localidad de la costa barcelonesa, eventos que destacan por su fama mundial como el Carnaval de Sitges, el Festival Internacional de Cine Fantástico y de Terror, y el Rally de Coches de Época Barcelona-Sitges, entre otros. También tiene una amplia comunidad gay y lesbiana,  por lo que posee numerosos bares, pubs, discotecas y restaurantes.

 

Sitges es también conocida por su innegable oferta gastronómica de altísimo nivel especializada en pescados y arroces, así como el famoso xató, sin olvidar las vanguardistas propuestas de los platos contemporáneos, lo que hace una experiencia inolvidable para nuestro paladar. Además la calidad está más que asegurada ya que muchos de sus restaurantes se encuentran agrupados en el conocido como Club de Tast, un colectivo de hosteleros que trabaja con el fin de garantizar la calidad de los productos y de ofrecer una cocina que sepa cuidar todos los detalles. Y no es para menos ya que ser capital gastronómica del Garraf supone una exigencia y dedicación diaria. Desde Sweet Apartments recomendamos la especialidad de la zona, el popular xató: un plato frío elaborado con escarola, bacalao desalado y desmenuzado, atún salado, boquerones y olivas arbequinas, acompañado de una salsa a base de ajo, almendras, avellanas, boquerones, ñoras escaldadas, pan frito, bicho, aceite, vinagre y sal. Y, como no, todo acompañado por un exquisito vino de la denominación de origen Garraf.

Sant pere de riBes

Recomendamos iniciar el paseo por el núcleo original de la ciudad: Sota-ribes, al otro lado de la riera de Ribes, formado entorno al antiguo castillo de Ribes (o de Bell-lloc), ya documentado en 990. Se trata de una fortificación que defendía el paso entre la montaña y el mar en los tiempos de la Marca, la frontera siempre sensible y cambiante entre los dominios islámicos y los dominios cristianos. Lo más destacable del castillo es su torre cilíndrica. Actualmente está habitado, pero la Oficina de Turismo organiza visitas concertadas determinados días al mes. Junto al castillo se halla la Iglesia antigua de Sant Pere, de tres naves, con randes contrafuertes exteriores de sostén y un campanario de base cuadrada con aperturas de arco de medio punto. Su origen se remonta al siglo X, con una pequeña iglesia prerrománica. La edificación actual se acordó en 1663, después de la guerra de los Segadores. Se edificó en doce años a costa de los recursos del pueblo y su uso fue parroquial hasta 1910. Cabe destacar el llamado portal de les Ànimes, del siglo XIV, procedente del antiguo templo. El conjunto, entre riscos y pinos esporádicos, se completa con la Casa del Terme (s. XV), antigua sede del ayuntamiento y hoy oficina de turismo, y el puente de la Palanca, con el pino centenario declarado árbol monumental.

Es aconsejable continuar el itinerario por la calle Major hasta el cruce con la calle del Doctor Marañón, donde se encuentra el Redós de Sant Josep i Sant Pere, edificio modernista construido en 1901 con dinero “americano” y que cumplía la función de hospital y asilo. Ocupa una manzana entera de casas y destacan su claustro, la capilla, la torre almenada y el jardín. Se retoma el itinerario por la calle Major hasta la plaza de la Font, donde se encuentra la fuente modernista que conmemora la llegada del agua canalizada en 1906. Muy cerca, laplaza de la Vila, con dos edificios emblemáticos: la Casa de la Vila, de carácter ecléctico y que ha sufrido varias remodelaciones –siendo la más radical la de 1893–, y can Quima, edificio modernista de viviendas plurifamiliares de principios del siglo XX. Una vez aquí, se puede seguir por la calle de Mossèn Andreu Malgà para llegar a la Ermita de Sant Pau, junto a una antigua villa romana.

 

De regreso hacia la plaza de la Vila se recomienda continuar por la calle del Pi, donde destacan el árbol centenario que le da el nombre a la calle y distintas casas de americanos, como can Maurici (núm. 16), can Milà de Palou (núm. 52) o can Giralt, al final de la calle. Muy cerca, en el barrio del Palou, podemos ver las fastuosas masías de la Casa Gran, la Granja y can Pau Artigas. De regreso al centro, por la plaza de la Vila y la calle del Comerç se llega a laplaza de Marcer, centro neurálgico de Ribes, y a pocos metros se encuentra la plaza donde se erige la Iglesia parroquial de Sant Pere, inaugurada en 1910, de estilo neogótico, con dos altivas torres gemelas.

Para finalizar es muy aconsejable coger el coche para ver Mas Solers y su bosquecillo (saliendo de Sota-ribes por la BV-2112). Se trata de un edificio residencial de estilo clasicista de carácter noucentista, construido en 1918 por el marqués e ingeniero Eduard Maristany. Primero instaló unas bodegas y el caserón actual, que fue remodelado en 1979 para albergar, hasta hace pocos años, el Gran Casino de Barcelona. Hoy ha sido reconvertido en un espacio para realizar todo tipo de celebraciones.